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martes, 31 de marzo de 2015

España: Código penal y docentes

La reforma del código penal en España (BOE 31.03.2015) introduce los siguientes aspectos en relación con los funcionarios docentes: 

  • Doscientos cuarenta. Se modifica el artículo 550, que queda redactado como sigue:
    «1. Son reos de atentado los que agredieren o, con intimidación grave o violencia, opusieren resistencia grave a la autoridad, a sus agentes o funcionarios públicos, o los acometieren, cuando se hallen en el ejercicio de las funciones de sus cargos o con ocasión de ellas.
    En todo caso, se considerarán actos de atentado los cometidos contra los funcionarios docentes o sanitarios que se hallen en el ejercicio de las funciones propias de su cargo, o con ocasión de ellas.
    2. Los atentados serán castigados con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de tres a seis meses si el atentado fuera contra autoridad y de prisión de seis meses a tres años en los demás casos.
    [...]»
    Doscientos cuarenta y uno. Se modifica el artículo 551, que queda redactado como sigue:
    «Se impondrán las penas superiores en grado a las respectivamente previstas en el artículo anterior siempre que el atentado se cometa:
    1.º Haciendo uso de armas u otros objetos peligrosos.
    2.º Cuando el acto de violencia ejecutado resulte potencialmente peligroso para la vida de las personas o pueda causar lesiones graves. En particular, están incluidos los supuestos de lanzamiento de objetos contundentes o líquidos inflamables, el incendio y la utilización de explosivos.
    3.º Acometiendo a la autoridad, a su agente o al funcionario público haciendo uso de un vehículo de motor.
    4.º Cuando los hechos se lleven a cabo con ocasión de un motín, plante o incidente colectivo en el interior de un centro penitenciario.»

sábado, 5 de julio de 2014

España: Garantía Juvenil y Educación de Personas Adultas

No parece que haya habido una coordinación adecuada entre los departamentos de Empleo y de Educación del Gobierno de España en lo que respecta al reciente plan de garantía juvenil para fomentar el empleo entre los jóvenes cuando el Gobierno de España anunció ayer 4 de julio de 2014 que adoptaba una serie de medidas para reactivar la economía española. En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la Ministra de Empleo y Seguridad Social fue la encargada de presentar una de las medidas con las que se pretende estimular el empleo entre los jóvenes, pero la norma tiene la autoría colegiada del Gobierno de España y es firmada por su presidente Mariano Rajoy Brey con la sanción del Rey, por lo que los aspectos que tengan que ver con todos los departamentos deberían haberse considerado.
En cualquier caso, el BOE de hoy 5 de julio de 2014 publica el Real Decreto-ley 8/2014, de 4 de julio, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia, en el que se crea el "Sistema nacional de garantía juvenil" que prevé, entre otras, medidas para favorecer la contratación de jóvenes por parte de las empresas. Algunas de las medidas consisten  en que se disponen beneficios de 300€ al mes para las empresas que contraten a jóvenes entre 16 y 25 años parados y que no hayan recibido acciones educativas en los últimos 90 días o formativas en los últimos 30 días. Los requisitos que establece la mencionada norma para que un joven se inscriba en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil son los siguientes:

  •  Artículo 97. Requisitos para la inscripción.
    Se establecen los siguientes requisitos para inscribirse en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil:
    a) Tener nacionalidad española o ser ciudadanos de la Unión o de los Estados parte del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo o Suiza que se encuentren en España en ejercicio de la libre circulación y residencia.
    También podrán inscribirse los extranjeros titulares de una autorización para residir en territorio español que habilite para trabajar.
    b) Estar empadronado en cualquier localidad del territorio español.
    c) Tener más de 16 años y menos de 25, o menos de 30 años en el caso de personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento, en el momento de solicitar la inscripción en el Fichero del Sistema Nacional de Garantía Juvenil.
    d) No haber trabajado en los 30 días naturales anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.
    e) No haber recibido acciones educativas que conlleven más de 40 horas mensuales en los 90 días naturales anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.
    f) No haber recibido acciones formativas que conlleven más de 40 horas mensuales en los 30 días naturales anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.
    g) Presentar una declaración expresa de tener interés en participar en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, adquiriendo un compromiso de participación activa en las actuaciones que se desarrollen en el marco de la Garantía Juvenil.

A nuestro juicio los requisitos e) y f) deberían ser matizados. Problamente el Gobierno de España trata de impedir con dichos requisitos que los estudiantes en general se acojan a este plan. La idea que podría presidir esta exclusión podría tener que ver con que los estudiantes de entre 16 y 25 años de edad o bien se encuentran en los centros docentes de enseñanza secundaria o de formación profesional, o bien en las Universidades; de modo que no formarían parte del objetivo de este plan de "garantía juvenil". Sin embargo, la norma parece haber olvidado que todas las recientes grandes leyes que regulan el sistema educativo en España, incluída la vigente LOE con sus modificaciones por la LOMCE, prevén un sistema de "Educación de personas adultas" para que las personas adultas puedan, entre otras, adquirir las competencias y los conocimientos correspondientes a la educación básica (LOE arts. 66-68; LOMCE art. 52). Así, en España existe una red de centros de Educación/Formación de personas adultas que están acogiendo a un número importante de estudiantes que, por razones diversas, salieron del sistema educativo ordinario a los 16 años sin haber obtenido el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, que es el título que corresponde a la finalización con éxito de la educación básica en España. Una parte de los estudiantes de los centros docentes de educación/formación de personas adultas  (conocidos como EPA o FPA) cursa en estos centros docentes programas de uno o más años de duración y puede que algo más de 40 horas mensuales (10 ó más semanales) para obtener el título de Graduado en ESO. Entre dichas personas se cuentan muchos jóvenes de entre 18 y 25 años de edad, la mayoría en situación de desempleo, y bastantes no han tenido nunca ningún empleo; ahora bien, han decidido seguir las sugerencias de diversas instituciones que les han venido señalando que la titulación básica es imprescindible para acceder al mercado laboral o que acceder a otros estudios puede mejorar su empleabilidad, por lo que siguen programas de formación en los centros docentes de educación/formación de personas adultas con esfuerzo personal y económico. Sin embargo, estas personas ven ahora que  el Gobierno no incentiva a las empresas para que las contraten, sino que más bien incentivan que se contrate a aquellas personas que no están realizando dicho esfuerzo formativo/educativo, puesto que el requisito legal que se establece para poder inscribirse en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil consiste en que no se tienen que haber recibido acciones educativas de más de 40 horas semanales en los últimos 90 días, o formativas en los últimos 30 días.
No es aventurado decir que se corre el riesgo de incentivar el abandono de la educación de personas adultas por parte de estos jóvenes para poder cumplir los requisitos mencionados.
¿Por qué no diseñar un sistema claro que les diga a los jóvenes que el Gobierno de España ayuda a todos pero que estar tratando de acreditar la educación básica o acceder a otros estudios no les hace menos "competitivos" en el mercado laboral? Si además tenemos en cuenta que, entre otros problemas, España es uno de los países de la Unión Europea con menor tasa de titulados en educación básica o secundaria post-obligatoria, y que ello lastra la competitividad del país entero, convendría revisar el Real Decreto-ley 8/2014 en el sentido de que los estudios que se realizan en los centros docentes de educación/formación de personas adultas no computen a los efectos del cálculo para los requisitos e) y f)  para poder acceder al Sistema Nacional de Garantía juvenil.

P.S.:

lunes, 8 de abril de 2013

Europa: Desigualdades en Educación

Mind The Gap es un informe sobre las desigualdades europeas en educación. El informe contiene un resumen en español (p.25) que se inicia así: "En síntesis: Pese al compromiso de los miembros de la UE de promover la igualdad en educación y formación, persisten importantes disparidades geográficas en cuanto a las oportunidades educativas y los resultados tanto entre los estados miembros de la UE como dentro de ellos."

Resaltamos las siguientes conclusiones del informe y añadimos los mapas correspondientes:
  • Las regiones con las tasas más altas de "alumnos y estudiantes en Bachillerato y ciclos formativos de grado superior como porcentaje de la población con edades comprendidas entre quince y veinticuatro años" se encuentran fundamentalmente en Italia, Bélgica, Suecia y Finlandia, mientras que la mayoría de las regiones con las tasas más bajas están en Grecia, España, Portugal, Rumanía, Bulgaria y Francia; siendo las Islas Baleares y la Comunidad Valenciana las únicas regiones de la UE que bajan del 20% (p.78):
 
  •  Existen grandes desigualdades regionales en lo que respecta a la participación de adultos en aprendizaje permanente en la UE.
    El Reino Unido, Dinamarca, Finlandia y Suecia tienen el mayor número de regiones en las que existe una gran participación en aprendizaje permanente, mientras que la mayoría de las regiones con tasas muy bajas de participación en aprendizaje permanente se encuentran en el sureste de Europa. España no se encuentra mal situada en esta tasa, tal vez a causa del déficit encontrado en el anterior dato (p. 76).

viernes, 15 de marzo de 2013

Finlandia y España: Selección del profesorado

El sistema educativo no sólo forma parte del entramado institucional de una sociedad concreta, sino que es fiel reflejo de la misma. A veces, cuando comparamos los sistemas educativos de algunos países entre sí, se producen situaciones de perplejidad cuya causa reside en las diferencias socio-culturales  entre los países concernidos. Así lo pude comprobar cuando hace algo más de un par de décadas nos entrevistaba en España la televisión local con motivo de la visita del director de un Gymnasium alemán, algo así como un Instituto de Bachillerato. El periodista le preguntó si la tasa de fracaso escolar era tan elevada en Alemania como en España. El profesor alemán respondió al periodista: - ¿Qué fracaso? No tenemos fracaso.
La misma perplejidad adivinamos en el periodista al entrevistar en El País (15.03.2013) al profesor finlandés Reijo Laukkanen cuando éste afirma que en Finlandia ni se evalúa a los docentes ni se les selecciona mediante un examen porque, entre otras razones, eso sería como perder la confianza en el profesorado, lo cual es impensable en Finlandia. Dado que han alcanzado títulos universitarios, en los que también se confía, para seleccionar al docente basta con una entrevista; y no hace falta evaluarlos porque son los mejores.
En la mente de aquel profesor alemán estaba la idea de que en su centro docente los alumnos iban a pasar de curso en su inmensa mayoría año tras año porque todo el sistema estaba orientado hacia ello: la sociedad ponía los medios adecuados, el profesorado tenía la preparación adecuada, el alumnado estaba ubicado adecuadamente y los padres y madres adquirían la responsabilidad correspondiente. En la mente del profesor Laukkanen está presente la idea de la excelencia del profesorado, la confianza en todo el sistema educativo y en los profesionales a quienes se encomienda tan alta tarea, además de la colaboración de las familias. Ni siquiera admite una evaluación del profesorado puesto que podría interpretarse como una necesidad de establecer el valor del profesorado, poniendo en riesgo la confianza en el mismo, auténtica piedra angular del sistema.
En España se ha venido seleccionando al profesorado más estable mediante exámenes y se discute más bien acerca del tipo de exámenes. Al mismo tiempo, en España la tasa de fracaso escolar es elevada desde hace décadas y no se ha conseguido encontrar una solución pese a sucesivos cambios legales con sus correspondientes gobiernos.
Poner en marcha en España, por ejemplo, medidas como las finlandesas exigiría primero convertir la sociedad española en finlandesa. Por eso no es tan sencillo importar medidas sin más. Es conveniente tener presente cuanto antes que no se cambia un modelo educativo si antes no hay un cambio social que lo sostenga. Por eso en educación es tan importante la pedagogía social que correspondería iniciar a un liderazgo político ampliamente consensuado, especialmente cuando el país necesita tanto de un buen sistema educativo.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Educación: Competencias clave en el marco de referencia europeo

De acuerdo con la Estrategia de Lisboa, el Parlamento Europeo conjuntamente con el Consejo en su sesión del 18/12/2006 formuló una recomendación sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente que fue publicada en el DOUE de 30/12/2006.

Se recomienda a todos los Estados miembros que desarrollen la oferta de las competencias clave para la población en el contexto de las estrategias de aprendizaje permanente y utilizar las «Competencias clave para el aprendizaje permanente», denominadas «marco de referencia», como instrumento para garantizar aspectos comunes de las politicas de los Estados.

El marco de referencia establece las ocho competencias clave siguientes:
  • 1. comunicación en la lengua materna;
  • 2. comunicación en lenguas extranjeras;
  • 3. competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología;
  • 4. competencia digital;
  • 5. aprender a aprender;
  • 6. competencias sociales y cívicas;
  • 7. sentido de la iniciativa y espíritu de empresa, y
  • 8. conciencia y expresión culturales.
En el documento se definen con precisión cada una de las competencias. Corresponde a los Estados la aplicación de la recomendación.

viernes, 10 de abril de 2009

Indicador europeo de la situación de la Educación

Desde el Consejo Europeo de Lisboa en el año 2000, la Unión Europea se fijó el objetivo estratégico de convertirse en el horizonte de 2010 en la economía del conocimiento más competitiva y más dinámica del mundo, capaz de un crecimiento económico sostenible acompañado de una mejora cuantitativa y cualitativa del empleo y de una mayor cohesión social. El Consejo invitó a la Comisión Europea a presentar un informe anual sintético con una serie de “Indicadores estructurales” que constituyeran un instrumento de medida objetivo de los progresos realizados respecto de los mencionados objetivos de Lisboa.

Puesto que la idea básica era la de competir en el mundo mediante una "economía del conocimiento," resultaba evidente que una parte de los objetivos se tenían que conseguir en el ámbito de la Educación; a saber, había que conseguir que la población de la Unión Europea estuviera mejor formada tanto en su formación inicial como a lo largo de toda la vida. En este sentido uno de los indicadores que se estableció para medir las mejoras deseadas, fue el de la evolución del porcentaje de personas de entre 20 y 24 años de edad que completaban con éxito la segunda etapa o etapa superior de la educación secundaria, de acuerdo con la clasificación de la UNESCO. Así pues, el objetivo en este campo obligaba no sólo a tratar de mejorar los datos de la población que obtiene una titulación correspondiente a la educación básica, sin la cual no se puede acceder a la siguiente etapa, sino que obligaba también a que con posterioridad a la etapa obligatoria aumentara también la tasa de población que debería continuar estudios y obtener las titulaciones inmediatamente posteriores. En España entre esas titulaciones del segundo nivel de la Educación secundaria estarían, por ejemplo, el título de Bachillerato y el título de Técnico de grado medio que proporciona la Formación profesional de grado medio.

La dificultad incial de España para mejorar en los objetivos antes mencionados es que existe un enorme problema de fracaso escolar, en el sentido de que hay una tasa importante de alumnado que a los 16 años de edad no ha obtenido el título de Graduado en Educación Secundaria, el cual se obtiene cursando con éxito la etapa de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Para impedir este fracaso es necesario, primero, seguir tomando medidas para conseguir que hasta los 18 años de edad se reduzca cada vez más la proporción de dicho fracaso; pero además, nuestra sociedad debería hacer un esfuerzo mucho mayor para que todas esas personas mayores de 18 años que no han obtenido una titulación básica pudieran obtenerla a través de los centros de Formación de las Personas Adultas. Sin esos esfuerzos no es posible aspirar a los objetivos europeos que nos hemos dado relativos a aumentar la tasa de personas que alcanzan una titulación Secundaria de segundo nivel.

La Comisión Europea viene publicando, a través de Eurostat, los indicadores mencionados, y en ellos se refleja que en 2007 España se sitúa a más de 15 puntos de la media de los países de la Unión Europea respecto de la población de entre 20 y 24 años de edad que habría alcanzado al menos una titulación secundaria de segundo nivel, esto es, correspondiente al nivel posterior a la secundaria obligatoria. Si la media europea es de un 78'1%, España estaría en un 61,1%. Lejos de Francia, que alcanza un 82,4%; y lejos de Finlandia que, con un 86,5%, es además el país que aparece a la cabeza de los informes PISA; pero también lejos de Polonia, recién llegada a la UE, con un 91,6%, lo que da cuenta del potencial de formación del que dispone dicho país para el futuro inmediato.

Las autoridades educativas deberían presentar el correspondiente informe relativo a este indicador y referirlo a su ámbito territorial (por comunidad autónoma, provincia, comarca, localidad...), de tal modo que se convirtiera en una costumbre obligada para todos el revisarlo cada año y nos permitiera evaluar la puesta en marcha de las políticas educativas. De lo contrario se corre el riesgo de no saber ni dónde estamos exactamente ni hacia dónde vamos.

He aquí una selección de los datos del “nivel de formación de la población joven: Porcentaje de población entre 20 y 24 años que ha completado el nivel de E. Secundaria 2ª etapa”:

Fuente Eurostat.


Una vez vistos estos datos, cabría la posibilidad de formularse preguntas acerca de las posibles causas de la distancia de España respecto de otros países de nuestro entorno. Seguro que somos capaces de reunir, no sólo razones más o menos ocurrentes, sino también una buena serie de datos que nos permitan entender cómo hemos llegado a la situación actual. Hay muchos datos disponibles, y muchos elementos que puede parecer conveniente tomar en consideración, por el momento sólo voy a presentar otros dos indicadores para la reflexión: las tasas de abandono educativo temprano, y las tasas del Producto Interior Bruto (PIB) que se destinan a Educación en España.


Abandono educativo temprano: “Porcentaje de población de 18 a 24 años que no ha completado el nivel de E. Secundaria 2ª etapa y no sigue ningún tipo de educación-formación":



Fuente: Eurostat.

Si España es uno de los países de nuestro entorno que tiene una mayor tasa de jóvenes de entre 18 y 24 años de edad que han abandonado tempranamente la educación, resulta obvio que habrá que desplegar políticas para modificar este hecho.

Gasto público total en educación en relación con el PIB:



Fuente Eurostat.

Hay que tener en cuenta que un 0'01% del PIB español son en 2008 algo más de diez mil millones de euros, en Francia unos diecinueve mil, y en Finlandia no llegan a dos mil. Es obvio que el dato del PIB hay que referirlo a otros elementos como el territorio, la población, el poder de compra, etc. Pero lo que resulta llamativo es que en ese dato España sigue estando por debajo de la media de la UE y además está por debajo de los países de nuestro entorno con los que deberíamos compararnos. Pese a todo, siguen oyéndose voces que repiten que el problema de la educación no reside en el dinero que en ella se emplea. Seguramente esto es así, pero siempre que se alcance un cierto nivel de inversión.