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lunes, 4 de julio de 2011

Semprún: El largo viaje

El largo viaje de Jorge Semprún es la narración de las noches y los días pasados en el vagón del tren que transportaba hacinados a miembros de la resistencia francesa, y otros enemigos del Reich, desde prisiones francesas hasta el campo de concentración de Buchenwald en Alemania. Se publicó en 1963, por lo que es el primer libro de Semprún que trata sobre su experiencia en Buchenwald. El régimen franquista prohibió al editor Carlos Barral la publicación del libro en España, por lo que éste regaló a Semprún un libro con las páginas en blanco que fue recibido por el escritor como la metáfora de que el largo viaje no habría terminado todavía sino que requería escribirlo de nuevo. Como dice Arainfinitum parafraseando al chico de Semur, compañero de viaje que murió en brazos de Gerard/Jorge:
"No me dejes, tío."  
No me dejes, Gerard.  
No nos dejes, Jorge.
Al final del libro, entre las turbulencias del descenso del vagón y los atropellos de la entrada en el campo de concentración de Buchenwald, el autor confiesa que vió allí el camino que abandonaba el mundo de los vivos, pero Jorge Semprún fue un resistente y sólo abandonó el mundo de los vivos el pasado 07/06/2011, más de medio siglo después, por fortuna para él y para todos los que seguimos admirándonos con sus obras.

domingo, 12 de junio de 2011

Semprún: La responsabilidad del silencio

Cuenta Semprún que, un mes antes de ser liberados los supervivientes del campo de concentración nazi de Buchenwald, escuchaba estupefacto el relato preciso y objetivo de un deportado recién llegado de Auschwitz sobre el funcionamiento de la selección, el funcionamiento de la cámara de gas, el exterminio en cadena, programada de manera industrial. Un mes más tarde, en abril de 1945, el teniente primero Rosenberg, del ejército americano, explicaba en el mismo campo a los ciudadanos de la cercana ciudad alemana de Weimar el funcionamiento del crematorio de Buchenwald, ante la presencia de montañas de cadáveres y de algunos supervivientes, entre ellos Semprún. Las fuerzas americanas habían llevado allí algunos ciudadanos de dicha población cercana para que vieran el horror. Así lo narra Semprún:
  • Muchas mujeres no habían podido soportar el espectáculo y se habían puesto a llorar. Una de ellas se había vuelto hacia el teniente primero y le había gritado: ' !Nosotros no hemos querido esto, no lo sabíamos, somos inocentes!'
  • El teniente primero Rosenberg le respondió sin modificar el tono de su voz. En realidad no recuerdo las palabras exactas que utilizó entonces, es evidente, después de todos estos años, medio siglo más tarde. Pero recuerdo perfectamente el significado de lo que dijo, del contenido de su respuesta.
  • 'Ustedes no sabían nada, es posible que no hubieran sabido nada; pero no han intentado saberlo tampoco. El campo se encuentra a pocos kilómetros de Weimar; cada día los trenes de Buchenwald atravesaban Weimar. ¿Así pues, no han visto ustedes nunca los trenes tampoco? Los deportados trabajaban en las fábricas de Gustloff con ingenieros y encargados que eran civiles alemanes como ustedes. ¿Realmente nadie les ha hablado nunca de esto? ¿Nadie los ha visto? ¿Tal vez eran invisibles? En realidad ustedes no han visto nada por que no han querido ver nada, porque simplemente han mirado a otra parte.' Y terminó su discurso más o menos de este modo: 'Es posible que ustedes fuesen inocentes, en la inmensa soledad de sus conciencias. Pero ustedes son responsables porque no viven solos, fuera del tiempo, de la comunidad. Ustedes son responsables de lo que no han sabido, simplemente porque han rehusado saberlo; y son responsables de lo que no han visto, simplemente porque han rehusado verlo.'
  • Desde que el teniente primero Rosenberg cesó de hablar, un largo e intenso silencio le sucedió. Las mujeres habían dejado de llorar. Estaban petrificadas, incapaces de retirar su mirada de aquellos inimaginables amontonamientos de cadáveres." 
Semprún, Jorge. "Las víctimas del nacionalsocialismo". En Une tombe au creux des nuages. Climats, Paris, 2010. Traducción propia.

miércoles, 8 de junio de 2011

Jorge Semprún

Para muchos comunistas fue un traidor, para muchos socialistas fue un comunista, para muchos intelectuales fue un activista político, para muchos políticos fue un intelectual, para muchos españoles fue un afrancesado, para muchos franceses fue un español, para los fascistas españoles fue un republicano, para los nazis fue un rojo español y antinazi que merecía el exterminio... 
Jorge Semprún fue un hombre libre. 
 

sábado, 20 de noviembre de 2010

¿Quién es Jorge Semprún?

Tras una primera visita emocionada a Buchenwald, volví de nuevo en el verano de 2007 acompañado de unos buenos amigos, con los que también pude compartir una siesta en el parque junto al Ilm y la Gartenhaus de Goethe, así como la obligada cena en el Elephant de la Marktplatz, cuyas paredes hablan tanto de Goethe como de Thomas Mann y su Lotte in Weimar, así como de Hitler y del oficial Albert Rosenberg, judío alemán del ejército del general Patton, que liberó Buchenwald en abril de 1945. Semprún se encarga de recordarnos que, después de 1945, el campo de concentración de Buchenwald serviría también como nuevo lugar de reclusión para los elementos "asociales" del bloque comunista. Es por eso que los libros de Semprún nos llevan una y otra vez a Weimar, que a su juicio concentra en las colinas del Ettersberg la expresión de los dos últimos grandes totalitarismos vividos en Europa.
Tras el emocionado encuentro con la Appellplatz de la primera visita, en la segunda me dejé llevar por la biblioteca del campo y también por la librería, con la fortuna de que en esta última caería en mis mamos Mal et modernité: Le travail de l'histoire. Me apresuré a leerlo en un trayecto en tren desde Köln a Stuttgart. El tiempo de un suspiro. El texto había sido leído en la Sorbonne por Semprún, en 1990, en el marco de las conferencias Marc Bloch. Recientemente mi hermano me ha hecho llegar el nuevo volumen de Semprún que lleva por título Une tombe au creux des nuages, título que hace referencia a un artículo que había sido incluido en aquel volumen encontrado en Buchenwald, y que es el discurso que Semprún pronunció en Frankfurt a.M. el 9 de octubre de 1994, con ocasión de la recepción del Friedenpreis de los libreros alemanes. En esas fechas me encontraba en Alemania con ocasión de un programa de intercambio de profesores. Por casualidad, atónito, escuché el discurso en la radio, petrificado. No sabía quien estaba hablando. Sólo al final el locutor identificó para los oyentes alemanes al autor y los motivos del acto, al tiempo que presentó Schreiben oder Leben. Ese fue el redescubrimiento de Semprún, no ya como político sino como escritor, lo que me convirtió en su atento lector.
El nuevo volumen de Climats, Une tombe au creux des nuages, es una recopilación de conferencias y artículos. Comienza con "L'arbre de Goethe; Stalinisme et fascisme", conferencia de 1986, que entrevé la necesidad de una reunificación de Alemania más como fruto del progreso de la democratización en Europa que como fruto de una paz perversa. Ante la Universidad de Tel-Aviv pronuncia en 1989 el discurso titulado "De la perplexité a la lucidité", tomando como excusa al cordobés Maimónides, de la mano de Alicia Axelrod, y reformulando la cuestión de "¿Qué significa ser judío después de Auschwitz?", por la más implacable de "¿Qué significa ser judío tras la muerte de Dios?". Contiene también el discurso "L'expérience du totalitarisme", pronunciado en 1996 ante la dirección del SPD, en el que se resiste a hablar del totalitarismo como un ciclo histórico que se cierra sobre sí mismo, replegado en Hitler y Stalin, sino que más bien lo prefiere considerar como una experiencia de la que hay que extraer lecciones para el futuro, especialmente en una Europa en la que el envejecimiento de la población, la revolución tecnológica y las crisis del capitalismo generan muchos problemas que siguen sin tener alternativas... Contiene el volumen también otros muchos escritos, siempre interesantes y con destellos de lucidez que hacen muy recomendable su lectura.

Semprún, Jorge. Mal et modernité. Climats. Paris, 1995.
Semprún, Jorge. Une tombe au creux des nuages. Climats. Paris, 2010.

Comentario de José María Ridao a propósito del siguiente estudio sobre Jorge Semprún:
Augstein, Franziska. Lealtad y traición. Jorge Semprún y su siglo. Trad. Rosa Pilar Blanco. Tusquets. Barcelona, 2010.
Ridao, José María. "¿Quién es Jorge Semprún?". El País, 20/11/2010. Babelia, página 10.


lunes, 5 de abril de 2010

Semprún: Último viaje a Buchenwald

Jorge Semprún nos anuncia su último viaje a Buchenwald el 11/04/2010 para pronunciar un discurso en la conmemoración del 65 aniversario de la liberación del campo. Entrevé que ya no estará entre nosotros para la celebración del 70 aniversario. Reafirma su tesis de que sólo los escritores mediante la literatura pueden reflejar lo que sucedió, de lo contrario con la muerte del último superviviente acontecerá el funeral de la memoria que anuncia Catherine Herszberg. Al mismo tiempo, considera que la explanada de Buchenwald es un lugar ideal para reflexionar sobre Europa, sobre su origen y sobre su futuro.





miércoles, 2 de diciembre de 2009

Jorge Semprún: Federico Sánchez se despide

Federico Sánchez es una de las identidades de Jorge Semprún durante sus actividades clandestinas antifranquistas. Federico se despide y Jorge Semprún es llamado por Felipe González para ser Ministro de Cultura del Gobierno de España. En este libro nos relata algunas vicisitudes y reflexiones que corresponden al período de su paso por el Ministerio desde los momentos previos a su nombramiento en julio de 1988 hasta su cese en marzo de 1991.
Semprún destaca la gran talla de Felipe González como hombre de Estado que impulsa la modernización de España junto a sus colaboradores del área económica del Gobierno, especialmente Carlos Solchaga. Frente a este vector se situaría el aparato del PSOE, comandado por Alfonso Guerra, anclado en modos de hacer política cercanos al centralismo democrático, con una fraseología hueca llena de ilusiones pero sin realidades. Alentado por la lectura de Alexis de Tocqueville, Semprún se enfrenta a Guerra a propósito del escándalo que provocó el enriquecimiento y uso de un despacho oficial en Sevilla por parte del hermano de Alfonso Guerra. Este será el desencadenante de su salida del Gobierno.
Se trata de una reflexión viva y vibrante que relata las interioridades del Gobierno, con sus virtudes y sus miserias.
Semprún, Jorge. Federico Sánchez se despide de ustedes. Barcelona, Tusquests, 1993.

Enlaces relacionados en este blog:
Jorge Semprún: La escritura o la vida.

lunes, 5 de enero de 2009

Jorge Semprún: La escritura o la vida

 

Entre 1988 y 1991 Jorge Semprún fue Ministro de Cultura del Gobierno de España que presidió Felipe González, pero no descubrí al autor hasta 1994 cuando tuve la fortuna de conectar casualmente la radio en Alemania y escuchar la entrevista radiofónica que se le hacía con ocasión de la recepción del Premio de la Paz de los libreros alemanes. Para mi sorpresa, llena de ignorancia, Semprún hablaba alemán y era premiado en Alemania. Al día siguiente viajé a Strasbourg y encontré en la estupenda Librairie  Klèber uno de sus libros citados en la entrevista: L'écriture ou la vie. El tema central del libro tiene que ver con su experiencia en el campo de concentración nazi de Buchenwald, pero es una auténtica aventura literaria que también se atreve a traspasar las fronteras de la filosofía, con la presencia de Kant, das radikal Böse, y también con la de Goethe. De la mano de Semprún hice mi primera visita a Weimar buscando con la mirada las colinas de Buchenwald ya desde Nohra. ¡Allí está! La visita es trágica, pero me dejo llevar por Semprún también hasta la biblioteca del campo. Amablemente recibo el permiso de consulta. La filosofía idealista alemana está presente en la biblioteca. Después también Goethe y Nietzsche serían homenajeados, así como el hotel Elephant. Incluso hubo una siesta junto al Ilm, como tal vez hiciera el teniente Rosenfeld o Rosenberg.
  • Mais l'enjeu ne sera pas la description de l'horreur. Pas seulement, en tout cas, ni même principalement. L'enjeu en sera l'exploration de l'âme humanine dans l'horreur du Mal... Il nous faudra un Dostoïevski!(Semprún, Jorge. L'ecriture ou la vie. Paris: Gallimard, 1994, pag. 170).
Dedicatoria de Semprún (Bruselas, 2010).

Sobre el mismo tema, y añadiendo nuevas perspectivas, Jorge Semprún escribió Le Mort qu'il faut. Paris: Gallimard, 2001.