domingo, 10 de octubre de 2021

Kagan: Peligro para la Democracia en USA

 


Moises Naím nos alerta de los riegos para la democracia que los propios estadounidenses manifiestan respecto de su propio país, como es el caso de Robert Kagan, hasta hace poco destacado estratega del partido republicano de los EEUU.
Kagan expone que EEUU se encamina a la mayor crisis constitucional desde su guerra civil, con previsión para los próximos tres o cuatro años de sufrir incidentes de violencia de masas, colapso de la autoridad federal y la división del país entre enclaves rojos y azules enfrentados.
En ese escenario afirma Kagan que en 2024 Trump volverá a ser candidato presencial, pero entonces contra un debilitado partido demócrata.
Añade que Trump y los republicanos están activamente preparándose para asegurar su victoria por todos los medios necesarios. Tratan de asegurarse que tendrán el control sobre los "oficiales" locales y estatales del cual carecieron en 2020.
Dice Kagan que "aquellos recalcitrantes oficiales republicanos que salvaron al país de la calamidad rechazando declarar fraude falsamente, o 'encontrar' más votos para Trump, están siendo sistemáticamente perseguidos o eliminados de sus funciones. Las cámaras legislativas republicanas están dándose a sí mismas mayor control sobre el proceso de certificación electoral. Así, esta primavera los republicanos han propuesto o aprobado medidas en al menos 16 estados que desplazarían a determinadas autoridades electorales desde el ámbito del gobernador, secretario de estado u otros oficiales ejecutivos hacia la cámara legislativa. Una ley de Arizona afirma rotundamente que la cámara legislativa puede 'revocar la expedición o certificación del secretario de estado respecto de un certificado electoral del elector presidencial' por el voto de la mayoría. Algunas cámaras legislativas buscan imponer castigos penales a los oficiales electorales locales acusados de haber cometido 'infracciones técnicas', incluyendo la obstrucción de la inspección de los observadores electorales.
Así, el escenario está siendo dispuesto para el caos. Imagínense semanas de protestas de masas rivalizando por los diversos estados mientras que los legisladores de ambas partes afirman su victoria y acusan a la otra de realizar acciones inconstitucionales para tomar el poder. Partidarios de ambas partes estarán mejor armados y serán más proclives a infligir daños de lo que lo estuvieron en 2020 ¿Llamaría el gobernador a la guardia nacional? ¿El presidente Biden nacionalizaría la guardia y la pondría bajo su control invocando la ley de insurrección y enviaría tropas a Pensilvania, Tejas o Wisconsin para sofocar las protestas violentas? Desplegar fuerzas federales en los estados sería denunciado como tiranía. Biden se encontraría donde otros presidentes han estado; donde estuvo Andrew Jackon durante la crisis de la anulación
[Carolina del Sur entró en crisis con EEUU declarando inconstitucionales determinadas leyes federales], o donde ya estuvo Abraham Lincoln después de la secesión del Sur; esto es, navegando sin reglas ni precedentes, haciendo sus propios juicios acerca los poderes constituciones que tiene o no tiene.
Las discusiones de hoy sobre el filibusterismo resultarían pintorescas en tres años si el sistema político americano entra en una crisis para la que la constitución no ofrece remedio.
"
Kagan cree que la necesaria prevención no se está tomando en consideración, salvo por unos pocos. Como es habitual en otros países en los que surgen líderes fascistas, sus oponentes están paralizados, confusos y sorprendidos por el carismático autoritario. Kagan insiste en que desde 2015 se ha subestimado a Trump en su capacidad popular, para controlar el partido republicano y para retener el poder. En 2020 podría haber ocurrido otra cosa si Biden no hubiera obtenido tanta diferencia en los estados en que el resultado fue más reñido, o si Trump hubiera tenido mayor control sobre las personas con capacidad de decisión en su administración, en el congreso y en los estados. Lo que impidió su toma del poder, asegura Kagan, fue un puñado de oficiales de los estados con notable valentía e integridad, y la resistencia de dos fiscales generales y un vicepresidente a obedecer órdenes que consideraron inapropiadas.

Kagan anuncia que en poco más de un año será imposible aprobar reformas para asegurar el proceso electoral de 2024. Cree que se debe hacer un esfuerzo. Recuerda que el partido republicano se formó en 1850 por políticos que abandonaron su anterior partido. Llama a Romney y a otros a que se conviertan en republicanos constitucionales que, en esta emergencia, sean capaces de formar una coalición de unidad nacional en el Senado con el único objetivo de salvar la república. Su cooperación con los demócratas podría limitarse estrictamente a los asuntos relacionados con la Constitución y las elecciones, o formando un consenso sobre asuntos críticos, dejando de lado las batallas habituales para poner el foco "en la más vital e inmediata necesidad de preservar los Estados Unidos."

Naím, Moises: ¿'Bye, bye', democracia? El País, 10.10.2021.
Kagan, Robert: Our constitutional crisis is already here. The Washington Post, 23.09.2021.



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